Fernando Vázquez Arias y los coros
La relación con los coros gallegos ha sido constante en la carrera del director Fernando Vázquez Arias. Comienza en el año 1992 con la Coral Polifónica El Eco de A Coruña, con la que se acerca por primera vez al mundo de la dirección coral y a la práctica de la polifonía. Lo que más lo sedujo fue la actividad del Festival de Amigos de la Ópera, donde el coro era el encargado de preparar varios títulos al año. Ahí, el director se empapa del ambiente operístico que tenía lugar una vez al año en condiciones, en aquel momento, muy precarias. Pero le sirvió para acercarse al repertorio operístico, a la vez que conocía el funcionamiento, entre bastidores, de todos los entresijos del montaje de una ópera. Se relaciona con cantantes y músicos de la orquesta, con directores escénicos y musicales, todos ellos participantes en las producciones operísticas que lo animarán a realizar los estudios de dirección. Estos contactos supusieron el punto de arranque en su intención de dedicarse a la dirección musical. Así, en 1986, da el paso definitivo para cursar los estudios de dirección en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, a la vez que acude a cursos internacionales en las ciudades de Siena y Santiago de Compostela.
Viaja a Madrid todas las semanas durante el curso para recibir las clases, pero, salvo algunos períodos, nunca abandonará Galicia, alternando sus ocupaciones profesionales con los estudios musicales. Así, en la temporada 1986-87, la dirección de la Fábrica de Tabacos de A Coruña le encarga la puesta en marcha de un coro de mujeres, pionero en aquel momento. Tendrá que abandonarlo un año más tarde tras ganar la plaza de director musical del Concello de Lalín(Pontevedra), en noviembre de 1987. Sin embargo, aprovecha esta experiencia para escribir numerosas piezas y arreglos musicales para este tipo de coro de voces claras, dividido en sopranos, mezzos y contraltos.
En Lalín existía ya la Coral Polifónica, formada dos años antes de su llegada al municipio. Pero será en su época como director donde alcanzará su máximo esplendor, incorporando a los alumnos del conservatorio, logrando con esto una mayor riqueza vocal que le permite hacer programas polifónicos de más nivel y otros más populares, donde interviene juntamente con la banda en adaptaciones realizadas por él mismo. Así, consigue crear un ambiente y clima favorable en la villa en pro de la música, llenándose de público sus conciertos. En aquel momento, todos querían formar parte del coro o de la banda. Se puso de moda, y en la calle se hablaba de las novedades musicales que el director iba incorporando a su repertorio, a la vez que las formaciones adquirían un reconocimiento a nivel gallego por sus actuaciones en los medios de comunicación y en pueblos, villas y ciudades de Galicia.
En 1990, pone las bases para la creación de la Orquesta del Conservatorio de Lalín, que presenta en público en el año 1991. Desde ese momento, las intervenciones del coro las hará con el acompañamiento de la orquesta, estrenando numerosas obras para estas dos formaciones.
El 17 de mayo de 1991, coincidiendo con el Día das letras galegas y la inauguración del Auditorio Municipal, estrena su obra sinfónico-coral Cantata do Deza, obra inspirada en la zona, con la intervención de otro de los coros con el que tendrá mucha relación artística, Ars Musicae de Pontevedra, que dirige Margarita Guerra. En este estreno también participarán la Coral Polifónica de Lalín y la Orquesta Camerata do Porto, dirigidos por el autor. A partir de este momento, entabla otra relación duradera con el Coro Liceo de Vilagarcía, que dirige la misma directora, realizando numerosos conciertos de ópera y zarzuela en distintos puntos de España. Se estrenan, además, varias de sus obras, entre las que destacan el Himno de Melide, el Himno de Baiona y la Cantata Melidá.
En el año 1994, dirige, en una gira de conciertos por distintos puntos de España, a la Orquesta Filarmónica y a los Coros Doina de la República de Moldavia. Es la primera vez que dirige un coro y una orquesta profesionales, resultando ser una gran experiencia para el director. Comprueba que el esfuerzo intelectual y físico es menor, y el resultado artístico es infinitamente superior.
En el año 2007, regresa a la dirección de la Coral Polifónica El Eco de A Coruña, el coro donde se inició en el mundo de la dirección 25 años antes. En esta segunda etapa, presidida por Ramón Mella, consigue impulsar de nuevo a la formación, atendiendo sus compromisos habituales y con las temporadas de ópera en A Coruña. Pero en estos momentos, el director está inmerso en sus propios programas de conciertos por todo el país, donde ofrecerá participar de los mismos, poniendo en marcha tres programas estrella: Grandes Coros de Ópera (2009), Antoloxía da Zarzuela (2010) y la Gala Americana (2011).
Cada uno de estos tres proyectos supuso un éxito absoluto de público y prensa en cada uno de los teatros donde se interpretaron y fueron grabados por distintos medios de comunicación, que destacaron la gran apuesta y la innovación de estos eventos musicales.
En 2011, es nombrado director titular de la Coral Polifónica Follas Novas de A Coruña, otro de los coros históricos de la ciudad, con 93 años de historia. Como es habitual en las formaciones que dirige, lo primero es tomarles el pulso, conociendo sus recursos vocales, para luego escribir obras nuevas y arreglos musicales, explorando sus propias posibilidades, que los hacen más originales que otras formaciones del mismo género.
Fernando Vázquez Arias hace su presentación al frente de este coro en el Teatro Colón de A Coruña con una obra inspirada en el nombre de la propia coral, Follas Novas, que describe la trayectoria del coro a través de su historia. Así, cumpliendo con las propias tareas y obligaciones del coro, irán apareciendo nuevas composiciones, brindándoles la oportunidad de formar parte de sus proyectos que él mismo gestiona, como su ópera A Raíña Lupa, estrenada el 2 de julio de 2016 en el Teatro Colón de A Coruña. Este estreno fue un gran éxito para el autor y para los intérpretes, tal como se vivió esa noche y recoge la prensa en los diferentes artículos. Pero, sobre todo, el coro desempeñó una labor fundamental, resuelta de una manera brillante, sobre todo si se tiene en cuenta la media de edad de sus componentes.
El 23 de junio de 2017, Fernando Vázquez Arias estrena, con la mencionada coral, en la Fundación Barrié de la Maza, otra de sus obras: la Cantata Rosaliana para soprano, mezzosoprano, barítono, bajo, coro y piano. Esta obra está dedicada a la Coral Polifónica Follas Novas por su intensa labor cultural a lo largo de toda su existencia.
En 2018 participará en otro de sus estrenos: Réquiem por un gaiteiro, dedicada al activista cultural y político Mingos de Pita.
El 8 de octubre de 2023, la coral recibe de la Academia Galega de Belas Artes la Medalla de Oro Marcial del Adalid, bajo la presidencia de Fernando Sandino Ráfales, con Jesús María Massa Tejón como secretario y José Taboada Manteiga como tesorero, siendo director musical Fernando Vázquez Arias.
En septiembre de 2019, es nombrado director del Coro y la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior de Música de A Coruña. En esta etapa, en colaboración con la jefa del Departamento de Composición Paz Pita, establecen una colaboración para que las obras escritas para coro con textos en gallego tengan prioridad y puedan ser interpretadas por el coro del conservatorio. Esto, aunque parece normal que se haga en cualquier centro, para que sus alumnos puedan escuchar el resultado final de la obra escrita, sin embargo, no es habitual que se haga en los conservatorios gallegos.